Tiempos de crisis por doquier. Todo se pone en duda, hasta la red. Y es cosa curiosa en un futuro dominado por la sociedad postfordista de la telecomunicación y del conocimiento, pero no por ello no podemos dejar de preguntarnos qué pasará en nuestras vidas, ahora o pasado mañana.
Es esta crisis generará un enorme número de nuevos “autónomos” y PYMES o lo que es lo mismo de desocupados reconvertidos en el autoempleo (a menos que no cambie el modelo, lo que no me parece muy probable). Todos ellos lucharán por un contrato en un cuadro condiciones laborales que no dictan.
No solo. La competición es mundial gracias a las telecomunicaciones, que nos internacionaliza a nuestro pesar, también para nuestro goce y ensancha el mercado laboral como encoge nuestras oportunidades.
Pero existe en esto una paradoja que se llama WEB 2.0.
La red, esa expresión del nuevo escenario mundial, nos quita y también nos da.

El Web 2.0 no es otra cosa que la transposición de la red de relaciones reales de cada habitante del planeta en el ámbito virtual. Es un tendencia que cierra un círculo, aunque de hecho ha hecho falta tiempo para darse cuenta de que había dos tendencias o mejor, dos lógicas, en oposición:
- la de la economía que se expresaba en el marketing tradicional hacia la individuación, hacia la personalización del consumo (ficticia porque era una abstracción)
- el web , que se lanzaba a la búsqueda de la personalización, es decir de dar una faz a lo virtual, una relación personal tan auténtica y lo menos virtual que fuese posible.
Podemos decir que HA GANADO EL WEB.
Y para ti, autónomo de mañana, PYME, esto quiere decir mucho. Se te presenta un nuevo modelo.
El marketing tradicional es
- veloz, rápido,
- lanzado hacia el liderato de la empresa,
- devorador y no constructor,
- inarticulado en la sociedad, débil.
El WEB 2.0 exige otra mentalidad. Exige que la construcción de relaciones reales en la que debemos invertir tiempo y esfuerzo. Exige que nos centremos en estas relaciones, las que se pueden cubrir en un territorio incluso con herramientas globales.
A esto se le llama también slow marketing, que es:
- Fuertemente relacional,
- factor de un crecimiento sostenible y de una vida sostenible,
- es constructivo,
- patrocinador de un crecimiento económico, progresivo, más lento,
- radicado en el territorio, fuerte.
No todo es negativo en esta crisis, puede dejar un cambio positivo si queremos aprovechar la ocasión.




